Viajar con animales: cómo disfrutar correctamente de nuestras mascotas

viajar con perro

Viajar con animales es algo que está al orden del día actualmente, pero hay que saber cómo disfrutar correctamente de nuestras queridas mascotas sin llevarnos sustos, organizarnos bien, no dejar flecos sueltos, no llevarnos sorpresas con el hospedaje o el transporte y, también, gozar a tope sin que tu querido amigo peludo sea una molestia. Todo lo contrario.

Para llevar con nosotros a perros y gatos, que son los dos animales más fáciles de transportar y que sean aceptados en los destinos turísticos, hay que tener claro que hay una serie de medidas de seguridad y condiciones legales a respetar, con el fin de que no se nos frustre el viaje debido a fallos en la preparación del viaje.

Por ejemplo, si elegimos viajar en tren, debemos saber qué tipo de tren escogemos. Por ejemplo, todos los trenes de Renfe (larga distancia, AVE, Alvia… etcétera) están preparados para llevar a tu mascota o tus mascotas contigo. Simplemente deberás pagar un suplemento por cada uno (en torno a un 20-25% del valor de tu asiento), dándote derecho únicamente a transportarle en un receptáculo cerrado (el típico transportín homologado, ya sea rígido o no, pero con posibilidad de cierre completo). Ese transportín podrás llevarlo sobre tus piernas, a tus pies (en el suelo) o bien dejarlo colocado en las típicas estanterías o baldas superiores de los vagones. Ojo, no puedes colocarlo en el asiento que te plazca, aunque esté vacío. Para eso deberás pagar un asiento completo.

arnes cinturon coche perro

Si elegimos ir en coche (propio o alquilado), debes ser conocedor de todo lo que respecta a los arneses para perros. Para cumplir con la normativa de Tráfico, debes colocar a tu perro de forma que tenga los movimientos limitados y controlados, con el fin de que no pueda molestar al conductor o a los pasajeros y provocar despistes en la conducción. Para ello, debes engancharle un cinturón especial que irá conectado al arnes para perros por un lado y, por el otro, al enganche. Se trata de sustituir el cinturón de serie que viene en el vehículo por el especial para perros, unido a su correa, collar o arnés. También hay arneses que permiten pasar el cinturón de serie del coche por ellos, ahorrándote la correa especial.

Por último, puedes viajar en avión con tu perro o gato, pero en este caso suele ser más complejo y traumático, al menos para ellos. El transportín debe ser rígido y suficientemente grande como para estar varias horas en él. Tu mascota, además, estará mucho tiempo sin verte, desde la facturación del equipaje a la recogida del mismo en el destino. Eso es en el caso de que vaya en bodega por elección propia, por tamaño elevado del animal o porque la compañía aérea no permita viajar con ellos en la cabina del avión. Además, por motivos de seguridad, basta con que un pasajero del vuelo se niegue a que tu mascota esté presente en cabina como para que sea trasladado inmediatamente a otras ubicaciones del aparato, desde la temida bodega (debe funcionar correctamente la calefacción por las bajas temperaturas que hay en las alturas) a las instalaciones de cocina o personal.

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