Turismo en Canarias: La Laguna, patrimonio de la humanidad

Visitar San Cristóbal de la Laguna (en la isla de Tenerife) es hacer un paseo por la historia, pues esta fue la primera ciudad colonial española no fortificada y su disposición arquitectónica sirvió de modelo para muchas ciudades coloniales de América. La ciudad tiene dos núcleos: el original enclavado en la llamada Ciudad Alta, no planificado, y la Ciudad Baja, establecida de acuerdo a los principios filosóficos de la época. Sus amplias calles y espacios abiertos están jalonadas por una serie de hermosas iglesias y edificios públicos y privados que datan de los siglos XVI, XVII y XVIII.

La Laguna

El conjunto histórico de San Cristóbal de La Laguna tiene un valor universal excepcional, reconocido por la UNESCO, con un diseño urbano que representa el concepto de la “ciudad-territorio” como el primer ejemplo de una ciudad diseñada y construida de acuerdo con un plan completo basado e influido por la navegación, la ciencia del tiempo, un espacio organizado y un nuevo orden social pacífico inspirado por los conceptos religiosos milenarios del año 1500.

Fue fundada en 1497 y el área urbana no fortificada definido junto a la laguna existente se consideró un espacio público donde cualquiera podría construir, erigiéndose pequeñas casas y palacetes alrededor de la Iglesia de La Concepción. En 1502, un plan basado en el modelo de Leonardo da Vinci para la ciudad de Imola fue elaborado por el capitán general y adelantado castellano, Alonso Fernández de Lugo. Amplias calles principales vinculadas a los espacios públicos abiertos forman la cuadrícula en la que se superponen las calles más pequeñas.

Entre su patrimonio histórico de gran belleza e indudable valor destacan: la calle de la Carrera, con algunos edificios y palacetes singulares; la Plaza del Adelantado; la calle de San Agustín, centro geométrico de la ciudad y que está adornada de palacetes de abolengo y gran antigüedad y casonas construidas por los primeros comerciantes; la Iglesia de La Concepción, primera iglesia de la ciudad, que fue demolida y reconstruida en 1511 y su forma actual refleja la larga historia de su mezcla de estilos y estructuras coordinadas -torre, baptisterio, nave central con dos naves colaterales y sus capillas-; los restos del Monasterio de San Agustín, fundado a principios del siglo 16; la iglesia de Los Remedios, levantada en 1515, con una sola nave de estilo mudéjar y torre añadida en el siglo XVII y que más tarde se convirtió en Catedral, fundada en 1813.

En ese espléndido paseo por la historia, destacan también el convento dominico de Santa Catalina de Siena (inaugurado en 1611), la pequeña Ermita de San Miguel y los restos del Convento de Santa Clara, destruido por un incendio en 1697. Una serie de antiguas residencias privadas adornan el centro histórico de La Laguna: la más antigua es la Casa del Corregidor; la Casa de Lercaro, hoy convertida en el Museo de Historia de Tenerife; la Casa de Alvarado Bracamonte, utilizado por los sucesivos gobernadores como residencia hasta el siglo XIX; la Casa de Salazar, construida en 1682 y la Casa de Osuna, que tiene un largo y espectacular balcón en el primer piso de la fachada. Entre los bellos edificios del siglo XVIII destacan la elegante Casa de Montañés, la Casa de los Jesuitas y la Casa de la Alhóndiga, construida a principios del siglo XVIII como un mercado de maíz.

En el siglo XX, La Laguna ha sabido recuperar y restaurar su patrimonio histórico-artístico, convirtiéndose, también, en gran centro universitario y en una ciudad abierta y moderna. Su armoniosa y excepcional arquitectura y su conjunto singular propicio que fuera declarada por la UNESCO Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1999. ¡Una ciudad viva con una historia de siglos!

Más información en: Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna.

(Fuente: UNESCO/turismodecanarias.com)



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