Un paseo por los parques de Madrid

Ha llegado el otoño a Madrid, y los parques están repletos de gente que quieren pasear, respirar aire puro o simplemente observar el cambio de colores que conlleva esta estación. Acompáñanos en este paseo y descubre sus parques con más encanto, no olvides tu cámara y prepárate para conocer la ciudad de una manera distinta.

parques madrid

Con la llegada del otoño, los parques ofrecen una hermosa visión gracias a su múltiples tonalidades, amarillos, naranjas, y ocres inundan la ciudad. Es quizá una de las épocas más románticas en la que Madrid, luce si cabe más bonita aún. Podrás pasear y deleitarte viendo este cambio estacional, en sus distintos parques dignos de ver, sin embargo, hoy te proponemos una pequeña selección de los parques con más encanto de la capital. Es el momento ideal para perderse por la ciudad y descubrir estos rincones, ¿nos acompañas?

Parque de El Retiro: Se trata de uno de los parques más emblemáticos de la ciudad, visita obligada para turistas y madrileños que quieren disfrutar del aire puro en pleno corazón de la capital. Se llama así, porque durante el reinado de Felipe II se concretó el uso de esta zona como lugar de retiro y recogimiento religioso. Rodeado de una artística verja con doce monumentales puertas, el parque cuenta con diversas esculturas y edificios así como varios jardines. En su estanque grande podrás alquilar una barca y practicar el remo mientras disfrutas de la tranquilidad, y en los distintos pabellones podrás acudir a exposiciones, como por ejemplo en el Palacio de Cristal que junto con su lago artificial fue construido en 1887 con motivo de la Exposición de las Islas Filipinas.

Parque del Capricho: Se trata de uno de los parques más bellos de Madrid, está ubicado en Alameda de Osuna. Creado en 1784 por los Duques de Osuna, en especial por la duquesa doña María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel, consiguió crear un auténtico paraíso natural que frecuentaron las personalidades más ilustres de la época y en el que trabajaron los artistas, jardineros y escenógrafos con más prestigio. Después de la muerte de la duquesa comenzó su declive, que finalizó en 1999 cuando el Ayuntamiento lo adquirió. Ofrece tres estilos diferentes: el parterre o jardín francés, el paisaje inglés y el giardino italiano.

Jardín del Campo del Moro: Ubicado entre el río Manzanares y el Palacio Real, ha sido escenario de cacerías, de justas y de torneos, así como de lugar de paso hacia la Casa de Campo. No se convirtió en jardín hasta el reinado de Isabel II. Fue en esa época cuando se diseñó el parque más o menos como lo conocemos ahora y se instalaron las fuentes de los Tritones. Los jardines albergan unas 70 especies arbóreas, algunas de ellas con una antigüedad de 170 años. Desde el jardín se obtiene una de las mejores perspectivas del Palacio Real gracias a su desnivel.

Quinta de la Fuente del Berro: También conocido como Parque de la Fuente del Berro, lo adquirió en el siglo XVII el duque de Frías y conde de Haro, condestable de Castilla. El terreno tiene forma de un jardín paisajista, y es ese trazado, con algunos cambios, es el que se ha conservado hasta la actualidad. Aunque algunos de los elementos originales se han perdido, otros se han conservado como la ría chica o el estanque de patos, así como la cascada que había desaparecido. El parque tiene un total de seis entradas, en 1941 fue declarado jardín histórico-artístico, y desde el año 1948 está en manos del Ayuntamiento de Madrid. Un auténtico remanso de paz en el que disfrutar de su vegetación centenaria.

Quinta los molinos: Por último, otro de los jardines que no te puedes perder por su singularidad. Con zonas de explotación agrícola y un marcado carácter mediterráneo, en el parque podemos encontrar una gran cantidad de especies tales como olivos, pinos, o eucaliptos, aunque el verdadero protagonista del parque son los almendros. Cuenta con varios estanques, fuentes, un molino, un palacete del siglo XX reconstruido y la conocida Casa del Reloj, actualmente habilitada como centro cultural. Está cerrado todo su perímetro y tiene cinco puertas de acceso. Está dividido en dos zonas claramente diferenciadas: la zona norte con estilo romántico-paisajista y la zona sur de carácter agrícola.

Más información: Parques con Encanto

(Fuente: Turismo Madrid)